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Habitación

Retiro

César no era un hombre especialmente detallista, así que me sorprendió bastante cuando me dijo que había preparado algo por nuestro aniversario. Estaba claro que hacer treinta años de casados le debía haber impactado porque en otras ocasiones incluso había llegado a olvidarse de la fecha. No solíamos hacer nada especial, a menos que yo ideara una cena o una escapada de fin de semana. No sucedía todos los años, básicamente porque no todos los años tenía ganas de ir a cenar o de irme un fin de semana con César. Una relación tan larga da para mucho y no soy de las que fuerzan las cosas. Me gusta ser clara. César lo sabe y, aunque a veces se mete conmigo porque dice que no soy delicada y que confundo la sinceridad con la brusquedad, en el fondo le gusta… Leer más »Retiro

Instante

Me di cuenta de que me había convertido en una enferma cuando miré mi mesilla. Sin darme cuenta, habían ido desapareciendo los libros, que antes formaban una torre, así como el lápiz, el bolígrafo y el subrayador. También mi cuaderno. Realmente no podía decir cómo había ocurrido, ni tampoco cuándo. Imagino que debió suceder de manera gradual o quizás alguien se había ocupado de retirar todos estos objetos para hacer sitio a las medicinas y al vaso de agua. También a una nueva lamparita, más grande, pero que daba una luz más cálida. Ignoraba quién la había comprado o quién la había traído. Podía haber sido yo misma la que lo hubiera propuesto, pero si era así no lo recordaba. Era más probable que hubiera sido idea de mi madre, que venía todos los días a verme, o quizá de… Leer más »Instante

Dualidad

¿Cuántas copas de champán me tenía que tomar para estar lo suficiente ebria y al mismo tiempo lo suficientemente sobria para no darme vergüenza a mí misma y poder irme a la cama con mi marido como si eso fuera algo que los dos deseáramos? Me lo pregunté en voz baja, en voz tan baja que casi ni la oía, aunque es evidente que esa voz estaba ahí, susurrante, pegada a mi cabeza, a mis labios, a mis pulmones, a mi corazón. La miré de soslayo, no me atrevía a hacerlo de frente, parecía algo demasiado duro e infantil simultáneamente. ¿Cómo podía estar preguntándome eso? Y lo que es peor: ¿cómo podía seguir midiendo lo que bebía para alcanzar ese justo punto donde me sintiera yo misma, pero desinhibida? Me resultaba patético encontrarme en esa situación, y el propio patetismo… Leer más »Dualidad

Porvenir

—Sara —me llamó una voz grave de fumadora—, puedes pasar. La habitación era pequeña, no exactamente diminuta, pero lo suficiente como para sentir que faltaba un poco de aire. Ella estaba sentada detrás de la mesa, una mesa anodina, cubierta con un tapete de terciopelo de color azul cobalto. Las paredes apenas estaban decoradas. Solo una acuarela marina algo infantil y un reloj pasado de moda adornaban las paredes blancas de gotelé. Todo tenía un aire un poco rancio, demasiado casero. Yo misma estaba sentada en una silla de la que lo único que destacaba era el respaldo, quizás demasiado grande en relación al resto de los objetos que poblaban aquella habitación. Ella no parecía ser muy alta. Allí sentada, protegida por la mesa con el tapete azul, permanecía quieta con las manos entrelazadas, quizás esperando que terminara de hacer… Leer más »Porvenir