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Relatos ortográficos

Mayusculistas

«La escritura normal utiliza habitualmente las letras minúsculas, si bien, por distintos motivos, pueden escribirse enteramente con mayúsculas palabras, frases e incluso textos enteros; pero lo usual es que las mayúsculas se utilicen solo en posición inicial de palabra, y su aparición está condicionada por distintos factores». Esto lo dice el Diccionario Panhispánico de Dudas, que tanto consulto por mi oficio. Pues bien, al igual que la escritura normal utiliza habitualmente las letras minúsculas, también en la vida normal nos manejamos casi siempre minúsculas. Sin embargo, no vamos a hablar aquí de lo que se pueda considerar «normal», sino de esos otros «distintos factores» que menciona el diccionario. En estos días raros de retiro pandémico, muchas cosas que eran normales han dejado de serlo y, al mismo tiempo, lo extraordinario ha bajado dos o tres escalones para ponerse a pie… Leer más »Mayusculistas

Puntos suspensivos

Los puntos suspensivos se llaman así, evidentemente, porque dejan algo en suspenso. Se aplican, sobre todo, a los discursos, pero qué mejor discurso que la propia vida. En los días raros, los puntos suspensivos no me pueden parecer más adecuados. Uno está en su casa, en su retiro particular, y los días dejan de tener nombres para convertirse en un fluido del tiempo que discurre de una manera diferente y peculiar a la que nos vamos acostumbrando. No importa tanto qué sucederá mañana ni al día siguiente. El verano está lejos, también los cumpleaños y los proyectos. Sin darnos cuenta, los puntos suspensivos aparecen como flotando en la atmósfera de la habitación cuando decae la tarde. Me los imagino gordos y blanditos, esbozando su propio baile y sugiriéndome de forma amable que observe los espacios que hay entre ellos y… Leer más »Puntos suspensivos

Admiracionistas

Hay gente que no sabe andar por la vida sin los signos de admiración. Si se los quitas, los despojas de algo esencial en su vida y se vuelven apáticos, meditabundos, indolentes. Ya no caminan, cojean. Son de ese tipo de personas que en lugar de saludarte con un tranquilo y educado «Buenos días» lo hacen con un «¡Buenos días!» o, incluso, con un «¡¡Buenos días!!», en el caso de los más entusiastas. Para estas personas no hay medias tintas y suelen tener un tono vital elevado, rozando lo pletórico. Son positivos, alegres, motivados, entusiastas y vehementes. ¡Qué buen día hace! ¡Cómo me gusta tu vestido! ¡Cómo puedes ser tan listo! ¡Es una maravilla! ¡Qué alegría verte! ¡¡Qué ricas están las lentejas!! ¡¡Has encontrado trabajo!! ¡¡¡Enhorabuena!!! ¡¡¡Fabuloso!!! Nos detenemos ahí, que la exaltación a veces no tiene límites. Su repertorio… Leer más »Admiracionistas

Paréntesis

Paréntesis. La tercera acepción del diccionario de la RAE lo resume así: «Suspensión o interrupción». Me gusta más lo de «suspensión». Los paréntesis son eso, algo que queda suspendido, una especie de nube en el discurso, algo que tiene que ver y, al mismo tiempo, no tiene que ver con lo que se está contando. Uso bastante los paréntesis cuando escribo, porque me gusta salir y entrar de las frases, como cuando te asomas a una puerta entreabierta y ves a alguien que va con una taza en la mano por el pasillo de su casa. No sabes de dónde viene, no sabes adónde va. Solo conoces ese instante, esos segundos, ese paréntesis de su vida. Esos momentos también se convierten en un paréntesis en tu propia vida, porque justo antes estabas esperando el ascensor para ir a devolver unos… Leer más »Paréntesis